Las palabras se las lleva el viento, su esencia permanece hasta que te liberas y ya nada te ata

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EL PERDÓN



¿Deseas la PAZ?
Comienza por mirar en tu baúl.
¿Encuentras algún hecho que no te deje dormir?
¿Tienes cambios bruscos de humor?
¿Te desprecias?
¿Te desahogas descargando tu ira en los demás?
¿Te sientes inferior a otros?... ¿Superior?
¿Cuando miras el espejo sólo te ves a ti?
¿Tu tiempo, a quién se lo dedicas, cómo lo repartes?
¿Vives en una nube de algodón?
¿Has maltratado a otros? Y…, ¿a ti?
¿Has herido a alguien?
¿Robado?
¿Estafado?
¿Matado?
¿Cuántos pensamientos, sentimientos y actos borrarías de tu memoria?
¿No puedes?
Quizás no te perdonan, ni te perdonas y vives en una pesadilla que te amarga la existencia.
¿No es hora ya de acabar con este infierno?
Si quieres, de pie, sentado, arrodillado, tumbado,
en la calle, en tu habitación, en el campo o en un templo,
donde y como desees
cierra los ojos y con humildad 
OFRÉCELO TODO a la VIDA (según tu creencia o ausencia de ella).
Ten paciencia (la ciencia de la paz).
Recibirás una grata sorpresa y...
descubrirás una parte de ti, que tenías escondida...     

¡BUEN VIAJE!


Ángel Hache

EL FICUS Y EL ERMITAÑO



El viejo ermitaño salió de su cobijo, una pequeña oquedad en la montaña, como casi todos los días. Se sentó sobre una piedra ya habituada a él, muchos años de mutua compañía, contemplando un árbol, un ficus gigantesco. Silencio, sólo el viento agitaba silbando el árbol. El ermitaño le preguntó sin decir palabra: ¿Tu vida es útil a alguien? No esperaba, lógicamente ninguna respuesta…

LA BÚSQUEDA DE KAMALINI



  Caminaba Kamalini por las intrincadas callejuelas de la gran urbe, a la que entraba por primera vez. Le hablaron de un yogui que había trascendido su alma del mundo de maya, quería ver y escuchar de primera mano el mensaje de un buda viviente. Al contrario de lo que pensaba, y a pesar de su insistencia, nadie sabía darle indicaciones de dónde se encontraba tan singular personaje, como mucho le referían sobre diferentes templos con imágenes budistas, pero nada sobre un Buda viviente. Hasta llegó a pensar si todo habría sido el fruto de un sueño.

EL SACRIFICIO DEL SANTÓN KRISHNA



El santón Krishna llegó al poblado tras una larga caminata. Devi, la pequeña niña, continuaba muy enferma, la fiebre no descendía y temía lo peor. Las últimas lluvias provocaron inundaciones y contaminaron el pozo del  poblado, las autoridades no llegaron a tiempo de cerrarlo para evitar que varios ancianos fallecieran tras largos días de agonía por beber de éste. 

UNA VIDA



Cuando el día y la noche se encuentran, en mi alma quedaron grabadas estas palabras:

«Una y otra vez reaviváis mi muerte y resurrección. Unos creéis que existí, otros no.
»Morí clavado en una cruz, no por vuestras imperfecciones sino porque era un peligro para el imperio romano y aún más para la jerarquía judía. Todo aquel que hace temblar los cimientos de una estructura caduca se enfrenta a las consecuencias. Mi mérito, si queréis verlo así, es haber “vencido” a la muerte y dejaros un mensaje sencillo;  por ello costoso, para quienes han complicado su vida, lastrando su alma con el poder terrenal. 

VIDA-MUERTE UNA UNIDAD INDISOLUBLE (Dokusho Villalba)



Ponencia de Dokusho Villalba: “Vida-muerte, una unidad indisoluble” en la VII JORNADAS SOBRE ELABORACIÓN DEL DUELO (TALITHA)

                                  23 y 24 de marzo 2012, Albacete

     
Presentación de Dokusho Villalba, a cargo de Rosa Valles, secretaria de Talitha
                    
Francisco Villalba es el nombre original del maestro Dokusho, palabra japonesa que significa “Luz propia”.
Nació hace 56 años en Utrera, un pueblo de Sevilla.
Es un andaluz de pura cepa, como solemos decir; sus abuelos maternos fueron originarios de Olvera, un pueblo de Cádiz. Su abuelo Rodrigo fue un líder campesino que perdió la vida luchando por la República, entonces fue cuando su abuela Josefa decidió viajar hasta Utrera donde dio a luz a María, su madre, quien se convierte en una joven y conoce a Antonio, el pequeño de cuatro hijos de un matrimonio de arrieros, Gracia y Francisco, su abuela y abuelo paterno, de quien lleva su nombre.

Seguramente sus padres María y Antonio, hijos de la postguerra y jornaleros infatigables, nunca hubiesen podido imaginar que uno de sus hijos, Francisco, al que con gran esfuerzo habían podido darle la educación que ellos nunca tuvieron, en un colegio de Salesianos, llegaría a ser un maestro budista Zen, en lugar de mecánico de coches, como ellos habían pensado. Pero el destino tenía reservado otro plan para él, y un día mientras estaba cursando segundo curso de magisterio, asistió por casualidad a una conferencia sobre Budismo Zen, y quedó tan impresionado que decidió abandonar su tierra natal, para viajar hasta París y emprender un camino totalmente distinto del que había llevado hasta entonces.
Allí fue ordenado monje Zen por

EL ERMITAÑO




Después de una larga caminata llegó Bernardo a la cueva donde se encontraba el ermitaño. Llevaba consigo el alimento que éste necesitaba para dos semanas. Nadie más se acercaba allí, apartado de cualquier camino. Muy pocos conocían el acceso a este recóndito lugar, sólo los monjes del monasterio al que pertenecía sabían de su existencia.

 Desde la entrada se divisaba el valle. El Sol lucía en su cenit y el calor era agobiante. Gracias a los árboles que casi ocultaban el acceso se hacía soportable. Las rocas reflejaban el calor como si de fuego se tratase.

AMISTAD



 

Un amigo es quién te llega a conocer,

porque ha sabido esperar  el momento en que abres tu corazón.

Te mira a los ojos y nada te dice, porque todo lo calla.

Te observa en silencio, con bondad.

Te pide ayuda, porque sabe que estás siempre dispuesto.

Te da aquello que más le costó conseguir,

ABRIRSE AL AMOR


Abrirse al Amor,
es abrir las alas y 
comenzar el vuelo de regreso al Hogar,
mas éste es imposible en soledad.
 
El regreso sólo es posible
cuando miras a tu alrededor,
ves que están todos aquellos a quienes amas...
y quienes rechazas.


Ángel Hache

A SUS DISCÍPULOS


«Os hablo en parábolas, porque aún no estáis preparados para escuchar la verdad desnuda. Si me vierais tal como soy y la verdad que traigo os dejaría ciegos. La Luz todavía tiene que revestirse de sombra para que podáis comprenderla. Del mismo modo, vosotros hablaréis a vuestros hermanos poniéndoos en su lugar. Sed como ellos y habladles en su lenguaje, mas siempre digáis lo que digáis llegad a su corazón, a su alma, ésta sabrá captar la luz de la verdad encerrada en vuestras palabras.»

Ángel Hache

¡ESTOY VIVA! ¡ESTOY VIVO!


Tu corazón desgarrado,
miedo a soltar amarras.
¿Por qué te aferras tanto a los muertos y desprecias la vida?
¿Qué tiene el pasado que te impide avanzar?
¿Cuál es su poder?
Difícil aceptar la realidad
cuando los fantasmas no te abandonan.
No, el pasado no vuelve, déjale descansar en paz.
No vives, no dejas vivir,
No ates, no te ates,
No encadenes, no te encadenes.
No es tarde, nunca es tarde para empezar a sentir.
Deja que los muertos reposen en paz y comienza a vivir.
¿Qué ves mirando atrás que te impida sonreír?
No, no mires atrás,
es sólo un fantasma,
con él sólo te espera…
soledad.
Abre tu alma destrozada,
deja que la vida se instale en ella,
ámate como nunca te has amado.
Dilo en alto:
¡Estoy viva! ¡Estoy vivo!


Ángel Hache

CRISTO REVOLUCIONARIO


Hace dos mil años, en una sociedad donde unos pocos tienen el control económico, político, social, religioso –léase romanos y sus lacayos: la jerarquía religioso-política judía–, la libertad se limita hasta tal punto en que ésta consiste en conseguir el sustento diario y con el gravamen de la entrega de gran parte de la riqueza generada a quienes detentan el poder, tanto en tributos, como en especie.

Jesús se decantó por denunciar la opresión a que su pueblo era sometido, lo que le granjeó la enemistad del poderoso y la confusión entre aquellos  que le escucharon y siguieron. Gran parte de ellos le veían como un líder que les llevaría a la victoria frente a sus opresores. La espada colgaba de la cintura de muchos de ellos, algo que Jesús consintió, ¿por qué?

DONDE EL CAMINO TE LLEVE


Escucho en ti, compañero de viaje, palabras de desaliento: “Estoy ya bastante cansado de tanta manipulación, indiferencia, falta de respeto... ¡No puedo con ello!”

Por lo que me cuentas..., nada nuevo bajo el cielo. Y sí, es triste comprobar cómo algunas personas invocando la espiritualidad y la buena fe de la gente se aprovechan de éstas. Ya deberíamos estar escarmentados de quienes ostentan la “patente”: iglesias institucionalizadas.  Pero está claro que el problema no está solamente en instituciones ya caducas, sino y, sobre todo, en el ser humano, por eso no es atacando instituciones como se ataja el problema

LA LUZ Y LA CAVERNA



El maestro dialogaba con uno de sus discípulos que antaño ansiaba alcanzar la iluminación.
–Busca la luz y la luz te encontrará –le repetía una y otra vez–. Si deseas la iluminación vuelve a la caverna de donde saliste, habla a tus congéneres de la nueva percepción que has adquirido: la vista.
–Maestro, si mis ojos ya veían antes.
–¿Veías o creías ver? Tus ojos se acostumbraron a la oscuridad, aun así no eras capaz de percibir otros matices, faltaba luz. Tu vida era gris al igual que la de los demás. Ahora has visto colores que ni imaginabas en tus mejores sueños. Has visto una estrella brillar donde

TU PATRIA ES LA HUMANIDAD



En medio de la batalla,
la guerra sin tregua avanza.
Tus ojos enrojecidos, 
cansados, 
hartos de llorar por los hijos muertos,
los amigos desaparecidos.
Las noticias nada bueno presagian.
Nuevas armas

PEDID Y SE OS DARÁ



 Cuántas veces nos hemos encontrado abatidos, cansad@s de luchar y hemos dicho: ¡No puedo más!
 Las fuerzas nos flaquean. Ya no sabemos dónde agarrarnos, no nos sirven las palabras escuchadas o leídas, el apoyo dado por un amig@...
 ¡Hemos tocado fondo!
 Sólo tenemos el vacío a nuestro alrededor y lo más temible... en nuestro interior.
 Ya nada importa y el más terrible de los pensamientos

LA MUERTE NO ES EL FINAL

“Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios”. (Juan 20:17). 

La duda es nuestra gran compañera durante largo tiempo de nuestra existencia. 
No sé hasta qué punto somos conscientes de que según creemos o dejamos de creer en la prolongación de nuestra vida, nos marca el día a día cotidiano. 
Desde quien espera que todo se le resuelva cuando llegue al otro lado (cielo, paraíso, nirvana...), viviendo en la apatía. 
Quien apura cada instante pensando en la “opresión” de un ataúd; acaparando “riquezas”; refugiándose tras un bunquer

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