Según las más viejas tradiciones esotéricas y ocultistas, en
nuestro sistema solar existían además de los planetas que ahora mismo orbitan
en torno a nuestro Sol, otra enorme masa planetaria, de una tremenda densidad.
En estado primitivo, sin que la vida hubiera alcanzado los niveles de la
inteligencia humana, pululaban formas primigenias de animales enormes,
groseros, deformes, con instintos agresivos para evitar la selección brutal de
las especies.
Este planeta tenía un periodo orbital de
