Ponencia de Dokusho Villalba: “Vida-muerte, una unidad indisoluble” en la VII
JORNADAS SOBRE ELABORACIÓN DEL DUELO (TALITHA)
23 y 24 de marzo 2012, Albacete
Presentación de Dokusho
Villalba, a cargo de Rosa Valles, secretaria de Talitha
Francisco Villalba es el nombre original del maestro Dokusho, palabra
japonesa que significa “Luz propia”.
Nació hace 56 años en Utrera, un pueblo de Sevilla.
Es un andaluz de pura cepa, como solemos decir; sus abuelos maternos
fueron originarios de Olvera, un pueblo de Cádiz. Su abuelo Rodrigo fue un
líder campesino que perdió la vida luchando por la República, entonces fue
cuando su abuela Josefa decidió viajar hasta Utrera donde dio a luz a María, su
madre, quien se convierte en una joven y conoce a Antonio, el pequeño de cuatro
hijos de un matrimonio de arrieros, Gracia y Francisco, su abuela y abuelo
paterno, de quien lleva su nombre.
Seguramente sus padres María y Antonio, hijos de la postguerra y
jornaleros infatigables, nunca hubiesen podido imaginar que uno de sus hijos,
Francisco, al que con gran esfuerzo habían podido darle la educación que ellos
nunca tuvieron, en un colegio de Salesianos, llegaría a ser un maestro budista
Zen, en lugar de mecánico de coches, como ellos habían pensado. Pero el destino
tenía reservado otro plan para él, y un día mientras estaba cursando segundo
curso de magisterio, asistió por casualidad a una conferencia sobre Budismo
Zen, y quedó tan impresionado que decidió abandonar su tierra natal, para
viajar hasta París y emprender un camino totalmente distinto del que había
llevado hasta entonces.
Allí fue ordenado monje Zen por
