Elegido es aquél que decide elegirse para la
Misión porque le duele el dolor, es capaz de ver cómo entregar su ayuda,
su particular Luz, su talento a la Humanidad, y no necesita guía
exterior.
Elegido es aquél que
anhela un mundo mejor, deja el pasado atrás y llega a la Nueva
Conciencia planetaria universalista, a la Luz del Nuevo Mundo, y
participa en la construcción del Templo de Dios.
Elegido es aquél cuya Luz es la del Nuevo Mundo, sin importar cuándo o dónde nació.
Elegido es aquel cuyo intelecto no es capaz de alejarle de la Misión,
no tropieza en los escollos del reino de la ilusión, ve más allá del
velo, no lo atrapa ese filtro seleccionador y juzga por su corazón.
