Las palabras se las lleva el viento, su esencia permanece hasta que te liberas y ya nada te ata

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PUEDE SER



Me encontré tumbado en el suelo sin saber cómo llegué hasta este lugar: una oquedad, oscura y fría. Abrí los ojos y empecé a estirar mi cuerpo que parecía entumecido, no sé si por el largo tiempo transcurrido acurrucado o por el temor a encontrarme en un lugar desconocido y nuevo para mí. Palpé a mi alrededor y parecía estar encerrado, una pared circular de piedra me rodeaba; sólo escuchaba mi corazón palpitar. ¿Cómo había llegado hasta aquí? No recuerdo nada, ¿es un sueño? Me senté intentando tranquilizar mi mente agitada. No durará mucho tiempo, me dije. Acabaré despertando…

HIJOS DEL AMOR


Nací entre vosotros, sentí vuestras miserias y alegrías,
vanidades y placeres, desgracias y anhelos…
Me mezclé con la escoria, bajé a los infiernos.
Sufrí el dolor y la desdicha, la angustia y la derrota,
la soledad y el desamor.
Conocí la bondad, la belleza, la mansedumbre, la amistad… el amor.
Me convertí en mujer para recibir la luz, en hombre para arroparla.
Ahora os conozco bien, sé de vuestras ilusiones y fracasos.
Vuestra desmoralización la he hecho mía y os la devuelvo convertida en esperanza.
Ahora estoy en cada uno de vosotros, no me busquéis,
no soy alguien ajeno a ti.
No pierdas de vista los ojos de tu prójimo.
Mírate al espejo, fíjate en tus ojos, tu mirada.
Soy yo.
El resto de tu cuerpo cambiará a lo largo de los años,
pero en tus ojos conservas siempre quien eres en realidad:
Una Hija, un Hijo, del Amor.

Ángel Hache 

LA LUZ Y LA CAVERNA



El maestro dialogaba con uno de sus discípulos que antaño ansiaba alcanzar la iluminación.
–Busca la luz y la luz te encontrará –le repetía una y otra vez–. Si deseas la iluminación vuelve a la caverna de donde saliste, habla a tus congéneres de la nueva percepción que has adquirido: la vista.
–Maestro, si mis ojos ya veían antes.
–¿Veías o creías ver? Tus ojos se acostumbraron a la oscuridad, aun así no eras capaz de percibir otros matices, faltaba luz. Tu vida era gris al igual que la de los demás. Ahora has visto colores que ni imaginabas en tus mejores sueños. Has visto una estrella brillar donde

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