Las palabras se las lleva el viento, su esencia permanece hasta que te liberas y ya nada te ata

ENTREVISTA SOBRE JESÚS DE NAZARET. 4ª parte


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 ENTREVISTA SOBRE JESÚS DE NAZARET 3ª parte

ANTERIORMENTE HAS DICHO QUE LAS MUJERES ERAN EL ALMA DEL MOVIMIENTO QUE HABÍA EN TORNO A JHASUA... ¿CONOCISTE BIEN A ALGUNA DE ELLAS? ¿LLEGASTE A TENER RELACIÓN CON MARÍA MAGDALENA?


Conocer, conocer..., no. Solo de vista. Sé que algunas de ellas eran esposas e hijas de los hombres que le seguían, pero con ninguna mantuve relación. Ni con ellas ni con nadie, salvo con Jhoan, que me conocía y sabía perfectamente quien estaba siempre detrás de un nuevo disfraz.


Me hablas de María Magdalena. En ningún momento oí ese nombre. Solo te puedo decir que entre las mujeres, había una, alta, un poco más que yo; esbelta, un poco más que yo; también, morena, una gran melena y grandes ojos negros. Tenía más pinta de árabe que de judía. Era muy elegante en su porte y en sus movimientos.
Hablaba muy poco con la gente. Era muy observadora y siempre estaba pendiente de Jhasua. No sé cómo se llamaba, y en ningún momento la vi relacionarse con Jhasua. Pero ya sabes que yo no compartí casi nada su vida pública, y aunque nos veíamos muy a menudo, lo hacíamos siempre en sitios apartados.


Jhasua tampoco me habló de una mujer en especial, pero tampoco te puedo decir que no la hubiera.


Mucho he leído sobre María de Magdala, pero no tengo ninguna opinión. Lo que no entiendo es el movimiento tan absurdo que hay en torno al Grial y a la posible descendencia de Jhasua. Se le da una importancia desmesurada, e incluso me parece infantil. Y lo siento por aquellos que crean en ello.


Durante siglos se ha ido en busca del Grial, del cáliz donde Nicodemo guardó la sangre de Jhasua, o según otros, donde Jesús bebió el vino y lo dio a beber a los suyos en la Ultima Cena, con el objeto de hacerse con él y con la fuerza, la magia y la vida inmortal que representa. La ignorancia no tiene límites, y el ser humano es la más fiel personificación. El grial no es otra cosa que el Corazón, su Corazón, y el corazón de cada ser humano. El hombre tiene que buscar el grial que hay dentro de él, el Amor que espera manifestarse, y entregarse con él al mundo, a sus hermanos.


También se habla mucho de que Jhasua se unió a María de Magdala y tuvo un hijo. ¡Maravilloso si así sucedió!, pero no me encaja nada en él. Un hombre conocedor de su futuro, que sabía que iba a morir pronto, y que quería ser libre de responsabilidades para llevar a cabo su misión hasta el final, no es muy coherente, conociéndole, que se uniera a una mujer y mucho menos tener hijos.


Pero en el caso de que así hubiese sucedido, se le da mucha importancia a su descendencia, a la sangre real del Cristo. ¡Más ignorancia! ¿Sabes cuál es la verdadera familia de Jhasua? La del espíritu, todo hermano que consciente, como él, de su origen y divinidad, vuelve a coger las riendas de su existencia y se entrega a la Vida y al Mundo incondicionalmente.




¿HABÍA ENTRE LOS SEGUIDORES DE JHASUA, POLÍTICA? ¿QUÉ SABES DE LOS ZELOTES? ¿CONOCISTE A JUDAS ISCARIOTE?


Sí, la había, y mucha... de ahí las grandes enganchadas que tenía Jhasua con los suyos. Muchos de ellos eran zelotes, y algunos incluso llevaban armas escondidas. Confieso que a mí, algunos de ellos me daban un poco de miedo. Yo era romana. Ellos luchaban por la libertad del hombre, del judío, y Jhasua luchaba por la libertad del Corazón del hombre, del mundo. Esa era la diferencia, y ellos no lo podían entender. En el fondo esperaban que Jhasua se alzara en armas para defender al pueblo oprimido. ¡Qué amor tenía que tener Jhasua en su Ser, para seguir instruyendo y abrazando a gente con una mente tan corta y un corazón tan burdo! Pero él era así, veía siempre más allá, y con cariño les corregía en sus intenciones respecto a él.


Han pasado veinte siglos y el hombre sigue con la necesidad de independizarse, los unos de los otros, hipotecando su vida y su corazón por un trozo de tierra, unas costumbres y una bandera. Buscan raíces donde no deben buscar, y aunque fueran los dueños de medio mundo, necesitarían luchar por el otro medio porque seguirían sin encontrarse a sí mismos. Si el hombre buscara sus raíces en su interior, en su Corazón, tomaría consciencia de que hay un ser vivo a sus pies que le reclama amor y cuidados y un Corazón inmenso que anhela y necesita mirar al Universo, donde realmente está nuestra Casa y nuestra familia. El hombre busca su libertad fuera de él, y no se da cuenta de que él mismo es su propio opresor, dominador y carcelero. La historia se repite una y otra vez, y cuando Jhasua aparezca de nuevo entre nosotros, muy pocos le reconocerán y seguro que le volverán a matar, porque a pesar de la libertad y democracia que supuestamente disfrutamos en esta civilización, el corazón del hombre sigue en un infierno. Pero hay miles de hombres y mujeres que llevan el volcán en sus corazones, y gracias a ellos, esta humanidad conocerá el alumbramiento más maravilloso que ninguna humanidad y civilización haya tenido.




DICES QUE CUANDO SE MANIFIESTE, NADIE LE RECONOCERÁ... ¡PERO MILLONES DE PERSONAS ESPERAN QUE VENGA POR EL CIELO CON TODO SU PODER Y GLORIA!


¡Pues qué equivocados están! Nos están visitando ya sus emisarios, por los cielos, en sus propias naves... Dime..., ¿creen muchos en los extraterrestres? Unos los ignoran, otros les siguen y adoran como a dioses, volviendo a repetir la misma conducta nefasta de siempre, otros creen que se trata de algo satánico, y los hay también que creen que son anunciadores del fin inminente de esta humanidad. ¡Pobres emisarios! Todo el mundo espera que Jhasua venga en una nube o sentado en la cola de algún cometa que atraviese el planeta de norte a sur y de este a oeste. Jhasua se va a manifestar de la forma más sencilla, de puntillas, sin hacer ruido. Es un hombre como los demás, que sufre, trabaja, tiene ilusiones, ideales, crea nuevas alternativas, cambia, transforma... y ama... Muy pocos le reconocerán, tan solo aquellos que realmente sepan de su corazón, porque no reúne las perspectivas que el mundo tiene puestas en él. Le volverán a  matar, y serán  mucho más sádicos que entonces, porque entonces era solo ignorancia, ahora hay ignorancia permisiva y maliciosa. La humanidad está tristemente muy polarizada, muy radicalizada. No hay equilibrio. Pero él ha venido a ejecutar el Plan hasta el final, y no solo, esta vez con miles y miles de hermanos, que juntos haremos vibrar el corazón del hombre y de este planeta. Y no solo ha venido él. Jhoanam también, y los dos volverán a pisar las calles de Jerusalén y abrazarán de nuevo a la ignorancia para transmutarla en Luz, y caerán en manos de los ignorantes, y entregarán su vida. Nadie sabrá de ellos, serán tomados como dos infelices que han caído en manos de la turba, cuando en realidad serán dos grandes Soles, que al morir en la materia, harán explosión y se fundirán para siempre con esta Humanidad.




TÚ, CUANDO ANTES ME HABLABAS DE LOS MILES DE HERMANOS QUE ESTARÁN CON ELLOS, TE HAS INCLUÍDO... ¿ERES CONSCIENTE DE ELLO?


Lo soy. Amo profundamente a esos dos seres maravillosos, pero no solo eso, me identifico plenamente con ellos, y te diré más aún..., a estas alturas, cada uno de esos miles de hermanos, que llegan a 7000, son conscientes también, lo saben en lo más profundo de su corazón. Es posible que como yo, no conozcan el momento ni las circunstancias ni lo que nos deparará el futuro, pero estamos prestos, con la maleta preparada, que llegado el momento, es posible que ni tan siquiera nos dé tiempo a cogerla.




¡ES MUY FUERTE ESTA AFIRMACIÓN QUE HAS HECHO! ¿TE HAS PARADO A PENSAR EN LAS CONSECUENCIAS?


¡Sí, consciente de las consecuencias, sí...! A veces me preocupa, y tengo mis miedos e incertidumbres pero, ante todo, soy coherente y sincera conmigo misma. Sé que en un momento dado tendré que dar un paso al vacío, y estoy segura de que lo daré.




DICES QUE JHOANAM, EL BAUTISTA, VIENE TAMBIÉN CON JHASUA... NO ME HAS HABLADO MUCHO DE ÉL, Y SIN EMBARGO SE HA HABLADO TANTO DE SU FIGURA... SOBRE TODO DE SU MUERTE... ¿POR QUÉ TUVO QUE MORIR? ¿POR QUÉ JHASUA NO HIZO NADA POR SALVAR LA VIDA DE SU PRIMO?


Se han dicho muchas barbaridades por ignorancia, pero también para hacer daño. Muchos han dicho y han investigado que Jhoanam y Jhasua no se podían ni ver, que eran totalmente opuestos, que incluso los seguidores de ambos estaban encontrados, y aun hoy, veinte siglos después, sucede lo mismo.


Jhoanam y Jhasua eran primos, sí, pero sabían perfectamente que eran hermanos, gemelos, sabían quienes eran, de donde venían, lo que habían venido a hacer y cuál iba a ser su final en esta dimensión y en aquél momento determinado. Eran misiones distintas, pero complementarias. Jhoanam sabía que tenía que desaparecer de escena para que Jhasua comenzara su trabajo. Ello no incluía su muerte tan brutal, pero las circunstancias fueron así, y él, al igual que Jhasua, la aceptó, la abrazó y la amó. Jhasua sabía que estaba preso, y que tenía que acontecer así. Cuando supo de su muerte lloró amargamente, pero lloró al hermano, al amigo, al compañero. Si él hubiera tenido en su mano el poder salvarle de la muerte, te aseguro que no lo habría hecho, porque ante todo respetaba la voluntad de Jhoanam. Muchos también quisieron apartar a Jhasua de su camino hacia la cruz, y tampoco lo aceptó. Se entregó a su destino elegido voluntariamente. Ni los seguidores de uno ni los seguidores del otro lo entendieron, porque después de la muerte de ambos, siguieron enfrentados, hasta hoy, y las espadas están todavía en alza. Pero ellos están aquí, y esta vez prescindirán de los suyos, y se manifestarán tan solo a los mansos, puros y entrañables de corazón.


Respecto a la muerte de Jhoanam, quiero romper una lanza a favor de la mujer que ha sido declarada la asesina del profeta. Esa mujer, que dicen que bailó para su padrastro y que como premio pidió la cabeza del Bautista, era una joven de 16 años, enamorada como una niña de Jhoanam, que como es de suponer, ante los sentimientos de la muchacha, la rechazó. Era una joven desquiciada, que vivía con una madre corrupta y grotesca, en una corte podrida. Yo la conocí, y sé que esa joven vivía por Jhoanam. El rechazo de él la hundió todavía más y se dio a la bebida. Poco a poco se fue consumiendo. Bailó, ¡claro que bailó y estaba fuera de sí!, como otras muchas veces bajo los efectos de la bebida. Dicen que pidió la cabeza del Bautista, y es posible que lo hiciera, pero no lo deseaba. Fue su madre la que mandó su muerte, por motivos oscuros que ahora no viene a cuento exponer.


Jhoanam se quedó sin cabeza, pero la pobre muchacha murió de dolor días después.


Sin embargo, en nuestros días, esa mujer está al lado de Jhoanam, es y será su compañera, y estará con él hasta el final. La historia la ha maltratado, como a otros muchos, pero la verdad siempre triunfa a la luz del AMOR.




DICES QUE LA HISTORIA Y EL HOMBRE HA MALTRATADO A OTROS MUCHOS PERSONAJES... ¿QUÍENES?


Hay muchos. La historia debería rehacerse de nuevo, y es posible que algún día se haga. Pero estamos ahora tratando el tema de Jhasua, y te hablaré tan solo de dos personas que tuvieron relación con él. Judas Iscariote y Poncio Pilatos.




¿TÚ CREES REALMENTE QUE LA HISTORIA HA HECHO UNA INJUSTICIA CON ELLOS?


No solo no lo creo, es que lo sé. A Judas se le ha condenado desde el principio como a un  traidor, y ha sido el malo y el maldito de la historia. Era un hombre muy valiente, idealista, que luchaba por la libertad de su pueblo. Estaba dispuesto a matar por defender a los suyos, pero también a morir por sus principios. Era la suya una lucha por la libertad, pero muy diferente a la de Jhasua. Judas admiraba y amaba profundamente a Jhasua, pero cuando vio que sus intentos por moverle hacia donde quería llevarle, a la lucha armada contra los romanos, habían fracasado, se volvió contra él. El seguía amándolo como hombre, pero resultaba muy peligroso para su movimiento de guerrilla y su gente. Y Judas optó. Fue coherente con su corazón y actuó. Cuando vio el final tan cruel que le habían preparado a su amigo, y al no poder hacer nada por evitarlo, se quitó la vida. No quiso seguir viviendo sin su amigo. A Jhasua le sangró el corazón, no por la traición en sí, ya que Judas no lo hizo por dinero, sino por ver que su querido amigo había colgado de un árbol, no solo a su cuerpo, a su disfraz, a su personaje, sino también a su corazón.


Pero como he dicho antes, el AMOR permite que la verdad se manifieste, y hoy, Judas, es un gran alquimista del Amor, es un inseparable de Jhasua y será uno de los artífices clave de este Plan de Recuperación que ya está en plena acción.


Y con Poncio Pilatos ocurrió lo mismo. Yo conocía a Poncio. Había sido muy amigo de mi madre desde la niñez, y cuando ésta murió, al poco de llegar él a la zona, quiso verme, y mantuvimos una muy buena relación. Era alto, guapo, muy varonil, el prototipo de romano que tanto me gustaba. Para mí era un hombre justo, aunque su trato hacia los judíos, tan despectivo, en lo que a mí me afectaba, me dolía un poco.


Por ello, cuando en los interminables juicios a los que fue sometido Jhasua, donde era abucheado, golpeado y tratado como un animal delante de Poncio, y éste lo permitía, se me hundió el corazón. Poncio sabía que aquel hombre al que estaba vejando era mi amigo, y aun así no le importó. Ya no quiero entrar en si las circunstancias políticas le obligaron a ello, pero un hombre al que yo creía tan noble e íntegro... ¡Le odié, le odié con toda mi alma! Y cuando aquella mañana, firmó la sentencia de Jhasua con aquella frialdad, aun sabiendo que era inocente, renegué de mi condición romana y judía, y por primera vez me sentí liberada, más ligera. Ya solo me importaba Jhasua, lo demás, para mí, había dejado de existir.


Sin embargo..., hoy Poncio Pilatos es un hombre judío, que trabaja intensamente en el Plan y que será uno de los grandes estandartes de esta nueva humanidad.




TODO ESTO QUE ESTÁS CONTANDO ES MUY HERMOSO... ¿PERO CÓMO ESTÁS TAN SEGURA DE TODO ELLO?


A ver... sobre lo que te estoy contando sobre Jhasua, estoy totalmente segura. Lo viví, le conocí, y le conozco. Y sobre lo de Judas Iscariote y Poncio Pilatos, como de otras muchas cosas más, pues porque el Cielo así me lo ha revelado. Ya te dije al empezar esta entrevista, que desde los seis años, Jhasua ha estado a mi lado. Ha sido mi maestro, mi amigo, mi compañero, mi hermano..., todo me lo ha enseñado él, me lo ha revelado él. Por ello estoy segura.




¿Y EN NINGÚN MOMENTO TE HA ENTRADO LA DUDA DE QUE FUERAN MENTALISMOS TUYOS?


¿Yo soy real, verdad...? ¡Yo no soy un mentalismo tuyo, porque me puedes tocar, ver, oír y sentir! Pues todo lo que te estoy diciendo, es tan real como yo. Tengo muchas incertidumbres y dudas, pero no sobre esto, sino por el futuro, por nuestro futuro... soy un ser humano, ¿sabes?, y viendo el panorama que nos rodea... pues a veces te entra en tembleque..., pero no lo dudes, que cuando me suene el despertador, abriré mis ojos y me pondré en pie.




VAMOS A CAMBIAR UN POCO DE TERCIO... SABIENDO COMO PENSABA JHASUA, LO QUE SENTÍA... LO QUE QUERÍA HACER, ¿CÓMO PUDO ELEGIR A HOMBRES, QUE SE HAN CONVERTIDO EN LOS GUIAS DE LA IGLESIA, TAN CERRADOS DE MENTE Y CON UN CORAZÓN TAN POBRE?


Bueno, cuando antes me he referido a ellos en esos términos, no lo hacía con la intención de menospreciarles, sino para darte a conocer una realidad que yo veía. Eran hombres y mujeres sencillos, del pueblo, salvo raras excepciones, incultos, llenos de prejuicios, de ello ya se encargaba la religión con sus dogmas, y sin ningún conocimiento sobre el ser humano, y mucho menos sobre ellos mismos. Eran la consecuencia de aquel momento específico. Pero si se sintieron atraídos por la figura de Jhasua, fue por algo desde luego, y me atrevería a decir que el Cielo ya les había tocado el corazón. ¡El despertador, ya sabes...!, porque Jhasua en ningún momento señaló a nadie y le mandó que le siguiera. ¡Para nada! Cuando la gente se le acercaba, porque ya te he dicho que era un hombre tan agradable y entrañable que nadie rechazaba su compañía, le preguntaba, y él les respondía, les enseñaba. Ellos quedaban prendados de él y lo único que les respondía era que si lo deseaban, que dejaran todo y que le siguieran. Que dejasen atrás todo lo viejo, insano e innecesario y buscaran, se pusieran a andar, y que si lo deseaban, que le siguieran, es decir, que hicieran aquello que él hacía con los demás. ¡Amar! Pero la gente de entonces, como la de ahora, estaba vacía de ideales, de principios, no sabía distinguir entre vivir la vida y sobrevivir. Y se pegaron a él, le siguieron, no le dejaban solo ni para respirar. Necesitaban de él, de su consuelo. Muchos de ellos querían cambiar las cosas. La vida que llevaban no les gustaba, y vieron en Jhasua a un líder al que seguir e intentar algo para salir de aquella rutina. Y así se fueron uniendo a Jhasua. Él no podía echarles. Pero llegó un momento en que era tanta la muchedumbre que le seguía, que tuvo que tomar una decisión: cogería a un pequeño grupo de personas, hombres y mujeres, los que veía más abiertos y predispuestos a recibir sus enseñanzas, instruirlos y hacerlos más conscientes, para que después ellos pudieran a su vez enseñar a otros. Así empezó todo. En la mente de Jhasua jamás estuvo la idea, ni en su ánimo el objetivo de crear una iglesia. Era contrario a todo ello. Para él, el único templo era el Corazón del hombre, donde se manifestaba el Padre, su única Casa, la casa de todos, el SOL.


Solo cuando Jhasua se abrió, cuando su cuerpo quedó sin vida, su esencia penetró en el corazón de todos aquellos que le amaban y que le odiaban, y el milagro sucedió. Se abrió la consciencia de muchos de ellos, comprendieron y pudieron así seguir con la enseñanza y el mensaje de Jhasua. Pero faltaba mucho para que la ignorancia desapareciese de esta Humanidad, y de nuevo acechó y ensombreció su labor. Su mensaje ha llegado a nuestros días defectuoso, incompleto, y su figura y su corazón salpicados por la intransigencia, soberbia, orgullo e ignorancia consentida de muchos que se han proclamado sus heraldos.


Por ello yo estoy contando todo esto, que aunque poco, porque mi experiencia con Jhasua fue muy personal, espero que dé un poco de luz al recuerdo de la figura y del corazón de Jhasua.


Es posible que nadie lea esta entrevista, o que si lo hacen, ni me crean o piensen que soy una oportunista, una lunática, una visionaria o cosas peores..., pero no me importa. Esta entrevista, donde estoy abriendo mi corazón y mi alma, se la dedico a él, es un regalo que le hago al mejor amigo, al mejor hombre, al ser humano más maravilloso que he conocido desde que la Luz abrió mis ojos. Sé que los que conocen a Jhasua, a su corazón, no tendrán que creerme, sino que estas palabras las confirmarán con su corazón. Los demás, aunque os quiero porque sois mis hermanos, aunque despreciéis este regalo, no me importa. Muy pronto vuestro corazón vibrará como nunca, y no sabréis por qué, pero veréis con otros ojos, y el miedo desaparecerá de vuestras vidas.




Y AUNQUE ME SALGA DEL TODO DEL TEMA..., TENGO UNA PREGUNTA QUE ME INTERESA MUCHÍSIMO... ¿VISTE OVNIS ENTONCES? ¿TUVO QUE VER JHASUA CON OVNIS? ¿CREES QUE HOY EN DÍA, ÉL ESTÁ IMPLICADO EN ESTE FENÓMENO?


No, para nada te sales del contexto. Con los ojos de Camaleón, no, no vi naves extraterrestres, pero si fui testigo de fenómenos muy extraños, que con la experiencia de hoy, aseguro que sin duda alguna se trataron de dicho fenómeno.




¿Y QUÉ FENÓMENOS FUERON AQUÉLLOS?


En ocasiones, cuando iba hacia el refugio escondite, veía a Jhasua en profunda meditación. Estaba rodeado de una luz dorada muy intensa, pero bueno, eso en él era normal, incluso me había enseñado a ver esa misma luz en mí. Lo extraño era que sobre él, en el cielo, se formaba siempre una especie de nube llena de colores, que parpadeaban a mucha velocidad. Cuando le preguntaba sobre ello siempre me decía: son nuestros hermanos, los que nos cuidan.


En otra ocasión, años más tarde, en su deambular por las tierras de Israel, una de las veces que fui a verle, una noche, cuando me disponía ir a su encuentro, vi una luz blanca muy fuerte. Fui hacia ella y me encontré con que Jhasua estaba con dos hombres más, muy altos y rodeados de esa luz. Hablaban con él. Yo, no queriendo interferir, quise volver al campamento, pero uno de ellos levantó su mano hacia mí, y sentí en todo mi cuerpo como gotitas muy frescas y con un aroma intenso y agradable, que me cubrieron como el rocío de la mañana. Sentí bienestar, mucha alegría y ganas de reír. Y así lo hice. Yo no me cortaba ni un pelo. Con la consciencia de hoy puedo decir que eran los hermanos venidos del espacio, que estaban allí para apoyar el Plan, que nunca nos han dejado, y que permanecen aquí hasta que el Plan llegue a su fin.




VAMOS A VER..., LO QUE NO ACABO DE ENTENDER ES POR QUÉ VIENE O HA VENIDO OTRA VEZ JHASUA, SI SABE QUE LE VAN A VOLVER A DAR CAÑA. ¿TÚ LO ENTIENDES?


Sí, claro. ¿Tú entiendes por que un bombero se mete en una casa totalmente rodeada de fuego y con personas dentro, si sabe que es posible que cuando lo haga, el sea una víctima más? Es absurdo pensar que porque ese es su trabajo. El bombero entra porque hay gente viva dentro con peligro de morir quemada, y él va a intentar que no suceda. En el corazón del bombero hay mucho amor, que es el que le impulsa a hacerlo. ¿Tú entiendes la decisión de una madre que va a dar a luz a su hijo, que elige darle la vida a costa de la suya propia? Esa mujer ama, ama a su hijo, y ella no importa. De nuevo el Amor.


Jhasua ama al ser humano, más que a su propia existencia, porque nunca dejó de ser uno de nosotros. Esta humanidad es su familia, su casa, sus hermanos, sus amigos, su Corazón, su sueño, su objetivo, su dolor, su tristeza y también su alegría. El viene de nuevo con miles de hermanos más, a traer la esencia del Padre a este mundo maravilloso. Se repetirá el mismo proceso. El Sol Central se apagará durante unos instantes y su luz será un poco más débil, pero en el Corazón del hombre habrá un volcán encendido. El Padre, a través de estos hermanos, alimentará a esta humanidad.


Ellos saben, y no solo Jhasua y Jhoanam, que su compromiso les llevará a una entrega límite e incondicional. Lo hacen por amor, nadie les obliga, ya que el Amor siempre invita. El sabe que tendrá que morir, pero te aseguro que lo haría no cien veces más, sino miles si fuera necesario. Y tanto como cien, no... pero después de la experiencia como Jhasua, ha estado entre nosotros muchas veces, y la mayoría ignorado por el mundo, que es cuando mejor y más intensamente se trabaja por la evolución del hombre.




A LA VISTA DE LA EXPLICACIÓN QUE DA JHASUA DE POR QUÉ QUISO MORIR, SE DEDUCE QUE NO SIRVIÓ PARA NADA SU MUERTE, YA QUE EL PLANETA HA IDO A PEOR. Y DICES QUE AHORA VA A VOLVER, LE VAN A MATAR OTRA VEZ, Y ASÍ... ¿HASTA CUANTAS VECES HASTA CONSEGUIR ALGO POSITIVO?


Dime una cosa... cuando el bombero que ha entrado en la casa ardiendo, ha caído bajo las llamas, pero unas pocas personas han podido salvarse gracias a él... ¿tú dirías que su muerte no ha servido de nada?


Jhasua no quiso salvar al hombre de nada, porque el ser humano tiene que hacerlo consigo mismo. Lo único contra lo que luchó fue contra la ignorancia. Jhasua y los demás hermanos eran los vehículos de una poderosísima energía que impulsaría al ser humano hacia un sendero de búsqueda, donde al fin sería consciente de sí mismo y de su identidad. Esta energía tenía que ser entregada al hombre, y esos vehículos del Amor tenían que abrirse, morir en la materia, para dejar salir la esencia del Padre.


Aquí no se puede hablar de muerte, ya que estos vehículos físicos, sin dolor, se funden con la energía. Y si Jhasua eligió el camino del dolor, fue por sus hermanos, por los que vendrían detrás y serían víctimas de la barbarie de la ignorancia humana. ¿Qué por qué tuvo que tener una muerte tan violenta y traumática? Dime... ¿por qué el hombre tortura, persigue, viola, destroza y aniquila a otro hombre? ¿A cuántos luchadores y buscadores de la libertad y de la verdad ajustician en las calles y en las cárceles del mundo diariamente, sin que nuestros corazones derramen una sola lágrima por ellos?


Me dices que no sirvió de nada su muerte. Yo no siento lo mismo. Es cierto que el mundo ahora está muy polarizado. La parte negativa, la ignorante, es fuerte y muy poderosa, pero la parte positiva, también lo es. Hay muchos más vehículos físicos dispuestos y conscientes, y gracias al ejemplo de Jhasua hace veinte siglos, a ser portadores de nuevo del Amor y la energía del Padre. Si hace veinte siglos, cuando Jhasua comenzó el Plan de recuperación, hubo una explosión, ahora, cuando se lleve a su fin, habrá miles. Y este empujón energético lanzará definitivamente al hombre hacia la Luz, hacia sus orígenes.


Y no habrá más veces, al menos en este planeta y en esta dimensión, porque el hombre dará el gran salto.




¿POR QUÉ HA TARDADO VEINTE SIGLOS?


Eso pregúntaselo al Padre. Pero supongo que veinte siglos de los nuestros, es un segundo en la Gran Mente. Y supongo también, que como cualquier proceso, lleva su tiempo.




ME HA PARECIDO ENTENDER EN ALGÚN MOMENTO QUE JHASUA HA ESTADO EN ESTE PLANETA MÁS VECES CON DIFERENTES CUERPOS. ¿ES CIERTO... POR QUÉ Y PARA QUÉ... Y QUIÉNES HA SIDO?


Sí, es cierto. Él me lo dijo. Pero casi siempre ignorado por la humanidad. Lo que ya no sé es si consciente o no de quién era. ¿Que para qué...?. Pues para lo mismo de siempre, ayudar al hombre en su evolución. ¿Que por qué? Ya te lo he contestado antes. Jhasua ama a esta humanidad y se ha quedado entre nosotros hasta el final. ¿Que quiénes ha sido? Eso mismo le pregunté yo y me contestó: ¡Tu corazón ya lo sabe, es suficiente!




ANTES DE TERMINAR ESTA ENTREVISTA, ME GUSTARÍA QUE ME HABLARAS DE LOS ÚLTIMOS MOMENTOS DE JHASUA, DEL PROCESO AL QUE FUE SOMETIDO, DE SU CASTIGO Y DE SU MUERTE EN CRUZ. SÉ QUE PARA TI ES DOLOROSO, PERO YO AMO PROFUNDAMENTE A ESE HOMBRE, Y QUIERO SABER LO QUE OCURRIÓ Y SINTIÓ A TRAVÉS DE TU RECUERDO.


Sí, para mí el recordar de nuevo, me resulta muy amargo, aunque hubo momentos sublimes. Ya no vivíamos en aquella aldea, ya que mi padre era mayor y no estaba para hacer viajes tan a menudo a Jerusalén. Llevábamos viviendo allí, en Jerusalén, varios años. Yo, últimamente, me había sentido muy mal físicamente. El plazo de los dos años que me dio mi padre, se había olvidado. Mi padre en el fondo me quería, y aunque yo no aceptaba casarme con nadie, como me veía inmersa en mis estudios y experimentos, me dejó tranquila. También es verdad que durante esos años se volcó más con mi hermano. Él se había casado, y tenía ya tres niños. Y mi padre se sentía muy orgulloso de él. Pero yo había tomado una decisión. Había estado demasiados años detrás de Jhasua, jugando al escondite y llevando una vida muy agitada, sin tomar una decisión por miedo a que mi padre me descubriese y me apartara de él para siempre. Yo era ya una mujer de casi 30 años, me faltaban unos meses. Así que durante una semana estuve escribiendo una carta a mi padre y a mi hermano, donde les decía que les quería y amaba profundamente, pero que tenía que seguir mi camino. No tuve valor para decírselo a la cara. Mi padre tenía mucho poder, y no me habría dejado marchar tan fácilmente, mas cuando sospechaba que había algo entre ese profeta y yo. En silencio y sin levantar sospecha, esa semana había ido recogiendo mis cosas, las más necesarias para sobrevivir fuera, y vendiendo las joyas que había heredado de mi madre, ya que las tierras, las tenía mi padre bajo su tutela.


Me sentía mal por ello, pero esa noche tuve un presentimiento. Soñé que Jhasua venía hacia mí con una copa de vino, ofreciéndomela para que bebiera con él. Sonreía, pero en sus ojos había lágrimas. Me desperté bruscamente del sueño, me levanté, me vestí con la intención de preparar mi marcha, cuando sentí un golpe seco en la ventana de madera de mi habitación. Me asomé, y vi que un muchachito, con una piedra en la mano, me miraba. Tenía un mensaje para mí. Le dije que envolviera la hoja del árbol en la piedra y que la lanzara. Y así lo hizo. Cuando tuve en mis manos la hoja, había en ella grabada unos signos. Eran una especie de lenguaje que utilizábamos Jhasua y yo para comunicarnos sin levantar sospecha en el entorno de mi padre, leí y no esperé más. Con lo que tenía, y sin hacer ruido, salí de la casa de mi padre para no  volver nunca más.




¿Y QUÉ HABÍA ESCRITO EN ESA HOJA?


Jhasua me decía que el momento había llegado, y que la ignorancia del ser humano lo estaba acorralando. ¿Te puedes imaginar cómo me sentí, verdad?


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